El tratamiento
recibido durante los primeros cinco años,
posterior a la cirugía, es vital para combatir
la enfermedad |
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Las mujeres pos-menopáusicas que padecen
cáncer de mama en etapa temprana presentan un alto
riesgo de tener recurrencias durante los primeros cinco años
posteriores al diagnóstico.
En la cirugía se remueve lo máximo
posible del cáncer de mama. Sin embargo, después
de la operación, es posible que algunas células
cancerosas permanezcan en el cuerpo y se multipliquen. Esto
no les ocurre a todas las mujeres, pero cuando sucede se le
llama recurrencia. No existe un modo definitivo de identificar
estas células porque no siempre pueden verse en pruebas
médicas. Sin embargo, los médicos consideran
un número de factores para tratar de determinar el
riesgo de que estas recurrencias puedan generarse.
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Células cancerígenas
presentes en los nódulos linfáticos
La forma más útil de determinar el riesgo
de tener recurrencias es observar si las células
cancerosas están presentes en los nódulos
linfáticos en el área de la axila. Los cirujanos
frecuentemente remueven algunos de estos nódulos
para ver si las células cancerosas están
presentes. Las mujeres con células cancerosas en
los nódulos linfáticos (nódulos positivos)
son más propensas a tener una recurrencia que aquellas
mujeres que no tienen células cancerosas en los
nódulos (nódulos negativos).
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Tamaño del tumor. Entre más
pequeño sea el tumor menor es el riesgo.
La diferencia en apariencia entre células cancerosas
y células normales es importante para determinar
el riesgo de recurrencia. En la medida que una célula
cancerosa se asemeje a una célula normal menor
es el riesgo de recurrencia.
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Tasa de crecimiento de las células.
Las células cancerosas que crecen más despacio
están ligadas a un menor riesgo de recurrencia.
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Estatus de receptor hormonal.
La presencia de receptores hormonales en las células
del tumor también es un factor importante. Las
células del tumor dependen de hormonas como el
estrógeno para su crecimiento. Tumores con receptores
hormonales (ya sea estrógeno o progesterona) positivos,
crecen menos agresivamente que aquellos que tienen receptores
hormonales negativos. Las mujeres cuyos tumores contienen
receptores hormonales positivos cuentan con un riesgo
de recurrencia menor que aquellas cuyos tumores contienen
receptores hormonales negativos. Adicionalmente en mujeres
con tumores de receptores hormonales positivos el tratamiento
hormonal coadyuvante reduce ese riesgo.
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