|
El análisis de los datos maduros, a 68 meses, del
ensayo clínico ATAC, pone de manifiesto que la
mayoría de las recurrencias observadas con
tamoxifeno se producen dentro de los primeros años
del tratamiento.
“Prevenir la recurrencia es el objetivo principal
del tratamiento adyuvante. Si el cáncer no
reaparece, no morirás por su causa” ha declarado la
doctora Joan Houghton, encargada de presentar el
análisis de los datos maduros, a 68 meses (5,6
años), del ensayo clínico ATAC.
Según explica la portavoz del grupo de
investigadores de este ensayo clínico, “más de la
mitad de las recurrencias adicionales que se vieron
(en el ensayo clínico ATAC) con tamoxifeno se
produjeron dentro de los primeros dos años y medio
desde la cirugía. Es posible que todavía haya un
espacio para el tamoxifeno en el cáncer de mama
precoz, pero estos datos nos muestran que tratar a
las mujeres con Arimidex desde el comienzo es lo que
proporciona la protección óptima contra las
recurrencias tempranas”.
Según ha explicado el doctor Aman Buzdar, del Centro
Oncológico MD Anderson en Texas (Estados Unidos), y
presidente del comité de Dirección del ATAC, ha
llevado mucho tiempo mejorar los resultados de
tamoxifeno; sin embargo, y a la luz de los datos a
68 meses de este ensayo clínico, se dispone ahora de
un tratamiento que puede ayudar a las pacientes a
mantenerse libres de cáncer de mama.
Los datos han sido presentados por primera vez en el
congreso de la Sociedad Europea de Oncología Médica
(ESMO), y reflejan que las mujeres posmenopáusicas
con cáncer de mama precoz hormonosensible tienen un
26% menos de probabilidad de sufrir una recurrencia
de la enfermedad si el tratamiento se inicia con
Arimidex (anastrozol) en lugar de con tamoxifeno.
|