Sesiones de ejercicio en grupo pueden
mejorar el bienestar físico y
psicológico de las pacientes con cáncer
temprano de mama, informan los investigadores.
Promueven a los médicos para aconsejar a sus
pacientes a practicar ejercicio y a los
responsables de la formulación de políticas a
considerar la inclusión de el ejercicio en
los servicios de rehabilitación del cáncer.
El tratamiento para el cáncer de mama, tal
como la quimioterapia y radioterapia, pueden
afectar gravemente la calidad de vida. Sin
embargo, los programas actuales de
rehabilitación del cáncer, se basan
principalmente en psicoterapia o asistencia
social, con menor enfoque en los problemas
físicos, destacan los investigadores.
En un avance informativo publicado “online”
del British Medical Journal, Nanette Mutrie
(Strathclyde University, Glasgow, Reino
Unido) y colaboradores, divulgaron la
revisión del efecto de un programa de
ejercicio sobre mujeres que recibían
tratamiento para cáncer temprano de mama.
El programa de ejercicio consistió en
sesiones de grupo, dirigidas por
especialistas entrenados, dos veces a la
semana por 12 semanas, y una sesión de
ejercicio adicional cada semana en la casa.
Total, fueron seleccionadas aleatoriamente
203 mujeres al programa de ejercicio
supervisado, junto al cuidado habitual, y
otras, solamente al cuidado habitual, sin
ejercicio. Las participantes tuvieron
seguimiento a las 12 semanas y luego a los 6
meses.
Los investigadores evaluaron los efectos del
ejercicio según indicadores de sitio del
estudio, tratamiento de base y la edad.
La mayor parte de estos efectos fueron
mantenidos durante 6 meses, sobresaliendo,
un efecto específico en la calidad de vida
de las pacientes con cáncer de mama, informa
el equipo de colaboradores.
Mutrie y otros concluyen: “El ejercicio en
grupo supervisado, proporcionó beneficios
funcionales y sicológicos después de una
intervención de 12 semanas y 6 meses mas
tarde”.
Fuente:
Br Med J 2007; Advance online publication
http://www.bmj.com/cgi/content/short/bmj.39094.648553.AE
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