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15 de Agosto de 2007 – Una investigación en los Estados Unidos sugiere que las mujeres posmenopáusicas que comen regularmente toronja están en riesgo creciente de desarrollar cáncer de mama.
Efectivamente, el riesgo parece estar aumentado en 25% - 30% por el alto consumo de toronja de un cuarto (c.60g) por día comparado con las que no siempre comen la fruta.
K Monroe (University of Southem California, Los Angeles) y colegas utilizaron datos prospectivos en grupos multiétnicos de Hawai-Los Angeles para determinar el efecto del consumo de toronja en el riesgo de padecer cáncer de mama en las mujeres que habían suspendido su menstruación en forma natural o como consecuencia de una ooforectomia (eliminación quirúrgica de ovarios).
Este estudio involucró a 118.000 mujeres, a quienes se les preguntó acerca del consumo de ciertos alimentos en su dieta. El equipo investigador identificó 1657 casos de cáncer de mama en este grupo de estudio de afroamericanos, japoneses-americanos, latinos, nativos hawaianos, y mujeres caucásicas.
Monroe y su equipo comentan que es bien conocido que la toronja interfiere con el metabolismo de muchas drogas similares a los estrógenos.
Ellos escriben en el British Journal of Cancer: "Desde hace mucho tiempo está bien establecida la asociación entre el estrógeno y el cáncer de mama, es creible que la ingesta regular de toronja podría incrementar el riesgo de cáncer de mama".
El equipo encontró que la mitad del grupo estudiado reportó haber consumido en determinado momento la toronja y un 7% reportó que habían consumido por lo menos 60g de toronja o más por día.
"El consumo de toronja fue significativamente asociado a un incremento en el riesgo de cáncer de mama," manifiestan Monroe y su equipo. De hecho, el riesgo relativo fue de 1.3 para los que se encontraban en la categoría más alta de consumo de 60g por día.
Además, el equipo observó que el riesgo de cáncer de mama se aumentó entre las mujeres que utilizaron terapia de reemplazo hormonal con estrógenos o progesterona y entre las que nunca habían recibido la terapia de reemplazo hormonal (HRT).
Cabe anotar, el riesgo de cáncer de mama asociado al consumo de toronja fue más alto en las mujeres que nunca habían utilizado la terapia de reemplazo hormonal (HRT).
Monroe y sus colegas advierten que sus resultados necesitan validación complementaria, y como no podían determinar el efecto adicional de beber el jugo de toronja, el riesgo potencial podria ser subestimado. |