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15 de Agosto de 2005. – Investigadores
en Estados Unidos descubrieron que las mujeres que participan
en un programa educacional o nutricional luego de terminar
el tratamiento de cáncer de mama tienen menor
probabilidad de deprimirse y mayor probabilidad de tener
una mejor calidad de vida que otras sobrevivientes de
cáncer de mama.
El Dr Michael Scheier, de Carnegie
Mellon University en Pittsburgh, Pennsylvania, y sus
colegas explicaron en el Journal of Clinical Oncology
que la investigación anterior se ha centrado
en los beneficios de programas educacionales y nutricionales
para las mujeres que están bajo tratamiento.
Sin embargo, todavía muy pocas investigaciones
se han realizado sobre los beneficios de estos programas
para aquellas mujeres que ya han culminado el tratamiento
para cáncer de mama.
En la investigación, los investigadores
monitorearon 252 mujeres, menores de 50 años,
que habían terminado el tratamiento de la enfermedad.
Las participantes se dividieron en tres grupos para
participar ya sea en cuatro sesiones educacionales que
trataron temas como hablarle a los niños sobre
el cáncer; mantener una relación saludable
con la pareja; el impacto que el tratamiento tiene en
la salud reproductiva y la genética del cáncer;
información sobre cómo mantener una dieta
saludable incluyendo consejos para hacer compras y cocinar;
o no participar en ninguna sesión ni recibir
información alguna.
Con base en los resultados obtenidos
en las encuestas realizadas entre los 4 y 12 meses después
de que las participantes finalizaron los programas,
los investigadores encontraron que las mujeres que recibieron
la información educacional y nutricional eran
menos propensas a deprimirse y eran más optimistas
sobre su salud en general y sobre la habilidad para
enfrentarse a los efectos de la enfermedad que las mujeres
que no recibieron información
Adicionalmente, la información
nutricional pareció tener mayores beneficios
para las pacientes que el programa educacional.
“Esta es la primera vez que una
intervención nutricional se ha utilizado explícitamente
para mejorar la calidad de vida de la paciente”
afirmó el Dr Scheier.
Los investigadores concluyeron que
los resultados confirman la teoría que la información
educacional y nutricional le brindan a los sobrevivientes
de cáncer un mayor sentimiento de control sobre
su salud y bienestar emocional.
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