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14 de Septiembre de 2007 –Resultados de estudios sugieren, que las
mujeres que están experimentando o han
experimentado tratamiento para el cáncer de
mama se pueden beneficiar con la rutina de un
ejercicio moderado mejorando la salud de su
corazón y de sus pulmones.
El doctor Carole Schneider y sus
colaboradores, de la Universidad de Northern
Colorado en Greeley USA, escriben en el
Journal Cancer, explicando que los
tratamientos del cáncer pueden tener en los
pacientes efectos negativos en la salud del
corazón y del pulmón.
Para investigar si una rutina de ejercicio
moderado puede ayudar a combatir algunos de
estos efectos secundarios del tratamiento,
los investigadores estudiaron a 17 pacientes
que se encontraban con tratamiento para el
cáncer de mama y a 97 pacientes que habían
terminado el tratamiento.
A todos los participantes se les asignó un
programa individualizado de ejercicio
moderado durante 6 meses.
Al final del período de 6 meses, los
investigadores encontraron que los niveles
promedio de la presión arterial habían
disminuido alrededor de un 3% y el ritmo
cardíaco en un 4% en pacientes que habían
terminado el tratamiento para cáncer de mama.
Estos pacientes también experimentaron una
mejoría en su función pulmonar durante el
tiempo de estudio.
Entre los pacientes con tratamiento del
cáncer de mama los niveles promedio de
presión arterial descendieron en un 3.5% y
no hubo cambios en el ritmo cardíaco y
función pulmonar.
Los dos grupos de pacientes, bajo esta
experiencia, mejoraron en sus niveles de fatiga.
El doctor Schneider y sus colaboradores
concluyen: "Total, el ejercicio parece ser
una estrategia segura y eficaz para mantener
o mejorar el bienestar físico y mental en
pacientes con cáncer de mama". |